El Proyecto

Este piso pertenece a una pareja, que decidió darle una nueva oportunidad a su casa. Aunque tenían un piso grande, estaba compartimentado en habitaciones de las que hacían poco uso, y por tanto, el espacio no se aprovechaba al máximo. Por eso, pensamos en unir las diferentes estancias de la casa para así poder ganar amplitud. Amantes del diseño, nos contaron que querían buscarles un sitio a su medida a los muebles de madera maciza más especiales que tenían. Y así, nos pusimos manos a la obra.

Nuestro objetivo fue desde el principio conseguir un espacio diáfano, amplio y luminoso, pero sin caer en la simpleza. Por eso, optamos por jugar con las transparencias, las diferentes alturas de techos y, por supuesto, con la iluminación. De esta forma, todos los espacios son continuos, pero a su vez, se diferencian unos de otros y se crean juegos de luces y volúmenes. Conseguimos así un espacio rico en matices, muy fluido y con carácter.

Interiorismo

En cuanto al interiorismo, estaba claro desde el principio que nos tendríamos que esforzar, puesto que, como ya hemos mencionado, los clientes son apasionados del diseño. Partiendo de la idea que nos comentaron de conservar los muebles más especiales, decidimos que lo mejor sería apostar por un interiorismo minimalista cálido, para ceder así el protagonismo a las grandes protagonistas que serían las piezas a conservar. Así, optamos por combinar tonos claros y maderas, ayudando además a la luminosidad de los espacios.

Pero, esta casa, tenía aún un elemento más que sería el que definitivamente nos llevaría al diseño que hoy os enseñamos. Y es que, sus propietarios, son amantes de Andalucía. Nos contaron que suelen veranear en Zahara de los Atunes, y que les encantan los detalles de estilo Andaluz, que tanto nos recuerda al verano, el sol y el mar. Por eso, quisimos acercarles ese espíritu hasta su casa en Vitoria, y como si de pequeñas pinceladas se tratara, introdujimos esa brisa del sur en el piso.